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the_dreaming

NOTA INFORMATIVA


 
De acuerdo con la normativa vigente desde el 01/01/2006, informamos a los lectores, comentaristas y equipo de redactores que en esta bitácora se permite fumar.  También contamos con una zona acondicionada para no fumadores, para que cada uno vaya a su aire.
 
Eso sí, los malos humos mejor se los dejan en su casa, que el ambipur cuesta un pashtún. Esto no aplica a la que suscribe esto (cuya mala leche es notoria y conocida por todos) porque ya se sabe que la mierda de uno mismo nunca huele mal.
 
  
FDO.  LA DIRECCIÓN 
 

Inocentes

Inocentes

La pareja cenaba callada.

Miguel bebió un trago de la copa y se aclaró la voz.

-Cristina, hay algo que tengo que contarte.

Cristina levantó la mirada del plato, sorprendida por la seriedad en la voz de su marido.

-¿Qué pasa? Me estás preocupando.

- Verás... resulta que no te quiero. Hace 6 años que nos casamos, y creo que lo nuestro funcionó sólo el primer año. Hace ya tres años que me acuesto con la secretaria de Personal. No voy a dejarte, tenemos una hija, pero creía que deberías saberlo.

Cristina le miró unos instantes.

-Ah...vale. Bueno, mira, hace cuatro que me estoy tirando a Rafael, tu mejor amigo. O sea, que no te preocupes.

 

Se miraron fijamente hasta que una sonrisa empezó a dibujarse en el rostro de ella. Entonces los dos empezaron a reirse a carcajadas.

-Joder, Cristina, casi me convences. Qué díficil es gastarte una inocentada, las pillas todas.

Cristina se rió.

-Si es que eres un bobo. Nunca has sabido mentir. ¿Y cómo que casi te convenzo? Si sabes que te adoro, cuentista.

Y acabaron la cena entre bromas.

 

Al día siguiente, a la hora de su clase de aerobic, Cristina se montó en el coche de Rafael. Como todos los jueves, desde hacía cuatro años. 

 

Se me olvidó que te olvidé

Puto alzheimer...

 

 

(La culpa es de Bebo Valdés y Diego Cigala.) 

All Tomorrow's Parties

All Tomorrow's Parties

"And what costume shall the poor girl wear
To all tomorrow's parties"
 
Velvet Underground 
 
He sobrevivido a la Nochebuena.
 
Otro año más he decorado la mesa, me he encargado de preparar las bandejas de dulces, no me he enterado del mensaje del Rey, he cenado hasta casi reventar, he hablado con amigos, he repartido regalos a las 12, he subido a casa de mi mejor amiga a tomarme una copa de champán, he jugado al bingo, he ganado y perdido, he estado triste y contenta y cansada. He echado mucho de menos y de más. Y estoy aquí sentada tomándome un café, tranquila por fin.
 
Antes de irme a leer un rato  How I Became Stupid de Martin Page (me lo he comprado hoy y promete), dejo mi postal navideña para los que no la hayáis recibido (creo que no he olvidado a nadie, pero nunca se sabe) y para aquellos cuya dirección no tengo.
 
Felices Fiestas a todos. Espero que os guste el regalo. :)
 
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¡Y ya ha pasado un año!
 
Tarde pero por fin he sacado tiempo para hacer mi postal navideña. Entenderéis el mensaje cuando abrais el regalo, que no adjunto porque es demasiado grande. Espero que os guste. :)
 
Felices fiestas a todos. Brindaré por un 2006 lleno de sonrisas, cuentos, besos, música y buen humor. 
 
Nuala 
 

Julián

El aire se serena

"Se me viene con frecuencia a la memoria la Oda a Salinas que 0compuso Fray Luis de León: «El aire se serena / y viste de hermosura y luz no usada, / Salinas, cuando suena / la música extremada, / por vuestra sabia mano gobernada».

El aire se serena cuando cesa la algarabía, cuando se dejan de decir múltiples cosas que engendran confusión, y se escucha una voz aislada, que habla en soledad, sólo en compañía de los que pueden escuchar, de aquellos a los que se habla.

Temo a las reuniones, a eso que se llama impropiamente diálogo, palabra nobilísima cuando se es fiel a su significado real. El diálogo consiste en que se dice algo a otras personas que reciben las palabras y las ideas, y reaccionan personalmente a ellas. Es esencial esa recepción, el efecto que se produce en el que oye, y que provoca un cierto cambio, una variación en el ánimo del oyente. Cuando este responde, se entiende que no es exactamente el mismo de hace unos momentos, sino que su mente ha experimentado una dilatación, un enriquecimiento, o una rectificación a causa de eso que ha oído.

El diálogo supone una serie de cambios, de variaciones; los interlocutores van modificando su realidad a medida que hablan. Lo esencial es la recepción de lo que se oye, el efecto que produce en el oyente y lo va transformando, diríamos que en cada frase, a cada momento, si es un diálogo efectivo.

Lo frecuente es que cada uno de los interlocutores esté encastillado en sus posiciones previas, que a lo sumo responda a lo que ha oído, como quien devuelve una pelota en un juego, sin que esta forme parte de la realidad del que responde.

De ahí que el diálogo requiera reposo, pausas en las que lo dicho hace su efecto sobre el receptor, y también sobre el que ha emitido un juicio, una reflexión, un fragmento de ese diálogo.

Se da por supuesto que los que hablan son los mismos a lo largo del diálogo. Si esto fuera así, no sería un diálogo; este consiste en la variación constante, paso a paso, frase a frase, de los interlocutores. Como todo lo humano, es una realidad dramática, algo que acontece, en que se realiza la transformación de la realidad humana. Si esto no ocurre, quedan sólo monólogos independientes y sin consecuencias. Podría recordarse el admirable verso de aquel viejo romance: «Yo no digo mi canción sino a quien conmigo va». Para que haya efectivo diálogo, real comunicación, hay que ir con el otro, acompañarlo, asistir a la variación de su realidad, adquiriendo así otra propia, modificada por esa misma convivencia.

Es esencial a la comunicación humana el verla como algo que acontece, que dura, con pausas indispensables en que se opera la transformación constante de los que hablan. El que habla y sigue hablando es el mismo, pero no es lo mismo, va siendo sucesivamente otros en los que permanece la mismidad, pero en manera alguna la identidad. Justamente la mismidad se va creando, afianzando, enriqueciendo, corrigiendo a lo largo del diálogo.

Ni siquiera hace falta que haya un interlocutor: el mismo proceso de la vida en soledad tiene esos caracteres: «Converso con el hombre que siempre va conmigo», dijo Machado.

Después de un rato de conversación, los que han hablado no son exactamente los que empezaron a hablar; si lo son, es que no han hablado realmente; a lo sumo han cruzado monólogos inoperantes. No es frecuente que se haga el balance de las vidas combinadas en unos minutos de conversación; en la mayoría de los casos, ello no ha tenido consecuencias, o al menos es la impresión que se tiene, pero en definitiva es falsa. Si ha habido verdadero contacto, si ha acontecido algo en las vidas implicadas en una fase de convivencia, los que han hablado callan y se separan como personas «nuevas», distintas de lo que eran unos momentos antes. No sólo de lo que eran, sino de quienes eran, si la conversación ha sucedido en el nivel propiamente personal, el del «yo» que era y se ha ido transformando a medida que se hablaba, es decir, que se vivía.

Rarísima vez se tiene esto presente; si se pensara sobre ello, la conclusión sería: «No ha pasado nada». Esto es un error. La vida humana consiste en una continuidad siempre cambiante. Se va haciendo en el tiempo, con un sustrato de continuidad que establece vínculos en cada episodio, en cada momento. En muchas personas esos momentos temporales se van disociando; a medida que pasan, quedan aislados, en cierto modo olvidados. La vida tiene muy distintos grados de coherencia, lo cual hace variar enormemente su contextura. En ello interviene decisivamente la memoria, que se suele entender como la capacidad de «recordar» -es decir, volver al corazón- el tiempo pasado. Pero antes que eso hay la «retención», que no es sino la conservación sin necesidad de interrupciones del tiempo transcurrido.

La textura de las vidas humanas es muy diversa; los grados de coherencia difieren profundamente. Los diversos momentos de la continuidad temporal se organizan en una variedad de formas que habitualmente se pasa por alto, sin que nos demos cuenta de lo que acontece en nosotros mismos y todavía menos en los demás.

Cuando se trata de convivencia, y éste es el rasgo decisivo, porque vivir es convivir, y cuando ello falta es porque uno se ha «quedado solo», hay una coexistencia de configuraciones vitales cuyo grado de semejanza presenta diferencias inmensas.

Si se pudiera hacer un mapa de las formas de convivencia, de las relaciones entre personas, se descubriría la inmensa variedad de posibilidades. Casi todo está por considerar, por examinar, por entender. Se resbala sobre la multiforme realidad que tienen las vidas humanas. Piénsese en la configuración según el sexo, en lo que significa la vida dentro de cada uno de los dos sexos y en la presencia mutua de los dos. Adviértase lo que significa la edad, desde la niñez hasta la vejez; en sus colosales diferencias y todo ello en movimiento, cambiando constantemente, articulado en edades que son como «remansos» de estabilidad en los cuales se está «instalado», pero de una manera precaria y en continua modificación.

Habría que hacer una cartografía de lo humano, trazar planos de las formas de vida, que acaso permitirían orientarla y descubrir su sentido."

 

Julián Marías  (1914-2005)

 

 

¡Hasta siempre, Julián! 


Virus sociales

Virus sociales

He visto el futuro. Estaba leyendo un blog y estaba pensando que la infiltración de grupos organizados a través de la internet con un propósito comercial  es el futuro de la ingeniería social. La idea no es nueva y se ha usado por organizaciones de inteligencia durante la guerra fría con éxito variable, e incluso de forma más reciente en algún sitio después de que los malos hicieran cosas malas con el objetivo de ganarse unos euros con unos puestos políticos.

A lo que me refiero es a infiltrar organizaciones como éstas de las revueltas que ocurren en Francia actualmente (no sé si usar el adjetivo "francesas" sería estrictamente correcto) y redirigirlas a objetivos comerciales para por ejemplo deshacerse de edificios históricos que obstaculizan el desarrollo del comercio y los establecimientos de comida rápida.

No creo que fuese demasiado difícil convencer a un tío que sale a quemar coches de que, por ejemplo, una catedral gótica en un lugar estupendo es un símbolo del imperialismo, el colonialismo y alguna otra cosa. (De hecho me suena que esto se ha hecho ya en el centro de Milán, una zona comercial estupenda y preciosa)

Lo has leído primero aquí en "The Dreaming."

 

El jueves, milagro

El jueves, milagro

Ayer, una chica muere tras recibir un beso de su novio y un obrero muere al caerle encima una pluma.

En 1995, el entonces Presidente de España, Jose María Aznar, sale ileso tras explosionar una bomba lapa que ETA había colocado en su coche oficial. Vuelve a nacer.

Hoy, en 2005, Esperanza Aguirre y Mariano Rajoy salen ilesos tras desplomarse el helicoptero en el que viajaban (al parecer sólo explotan en las películas, amiguitos). Vuelven a nacer.

No hay que alegrarse de las desgracias ajenas, ni desearle mal a nadie pero estos tres con que hubieran nacido una sola vez bastaba.

Y digo yo. ¿Nadie ve aquí un cierto desequilibrio? ¿Hay ángeles de la guarda (dulce compañía) de primera, de segunda e incluso de tercera, y ayer habían puesto a currar a un ángel de la guarda becario. Yo diría que la cuota de milagros de la plana mayor del PP está más que cubierta.

Ahora me queda la duda de si han hecho un pacto con el de abajo o si tienen enchufe con el de arriba. Yo por si acaso pongo aquí una estampita de San Judas Tadeo, patrón de los casos difíciles y desesperados, que dicen que va estupendo para conseguir empleo o casa.

Microeconomía No Significa Chiquiprecios

Microeconomía No Significa Chiquiprecios

*Ilustración de Michael Morgenstern

Lo más interesante que aprendí en mi recién terminado curso, no me lo explicaron en clase, sino que lo he descubierto yo solita, en un momento de inspiración. A lo mejor resulta que ya lo sabe todo el mundo, pero por si acaso voy a explicaros uno de esos misterios de la economía española que me tenía perpleja. 

¿Por qué disminuye el número de parados en septiembre? 

Porque en septiembre empiezan los cursos de formación. 

¿Y? os preguntaréis.

Pues que resulta que si estás en el paro y te llaman para uno de estos cursos, tienes que ir obligatoriamente. Negarte a ello equivale a rechazar un puesto de trabajo: puedes perder el subsidio, perder todos tus derechos, condenarte al infierno y escuchar la discografía entera de Bustamante para toda la Eternidad. Un desastre, vaya. 

Total, que en septiembre a un buen número de parados los pinzan en cursos de estos. De hecho yo era la única de mi clase que estaba allí voluntariamente (soy muy gilipollas, lo sé). ¿Por qué?

Porque mientras haces un curso de formación, te dan de baja como demandante de empleo. ¡Baja el número de parados, yeaaaaaah! Ahora son estudiantes a la fuerza, pero eso no lo cuentan.

Si pinzas a un número suficiente de parados en cursos de estos, la cifra de demandantes de empleo puede bajar dramáticamente. De hecho si se lo montaran bien, con este recurso conseguiríamos no tener paro en España. Por lo menos sobre el papel, que es lo que importa. No sé a que esperan, la verdad.

Pero yo no sé por qué me preocupo, si ya tengo trabajo. Tengo aquí mi contrato, que me acaban de enviar, para que lo firme: Temporal, por fin de obra y según esto, trabajo 4 horas a la semana.  Ahmmm. Viva la economía sumergida y tal.

Qué bien. Mañana por la mañana lo envío. Después me voy al banco a pedir la hipoteca, que yo creo que se van a poner muy contentos. 

A Dios, Limbo, adiós.

A Dios, Limbo, adiós.

Ilustración de Miquel Barceló

Esta semana cierra el Limbo.

Sí, así como lo ois.

Se lo comentaba ayer a bacterio. El limbo que como decían en la Noche Hache ayer, es el equivalente divino al Sistema de Protección de Sospechosos chapa y ya no vale andarse por las ramas. Aquí nos condenamos o nos salvamos, Cielo o Infierno, pero nada de andarse con tonterías.

A partir de ahora todos los niños que mueran sin haber sido bautizados irán directamente al Cielo. Esta medida, que no sé si tiene que ver con la especulación inmobiliaria, con la crisis de fe y de vocaciones, o con el incremento del IPC - Índice de Pecadores Condenados- tendrá carácter retroactivo, así que todos esos niños podrán reunirse por fin con sus familias. O sea, que en realidad salen ganando con la reconversión.

Me imagino la escena en plan Bienvenido Mr Marshall: Todas las familias con su pancartas y sus banderines, cantando aquello de Nonatooooooooos, os saludamos con alegríaaaaaaaaa y se me ponen los pelos como escarpias.

La pregunta es ¿y ahora que hago yo con mi Divina Comedia? ¿Tiro el volumen del Purgatorio! ¡Con lo que me costó cada tomo! ¡Que yo tengo la edición de Galaxia-Güttenberg ilustrada por Miquel Barceló! Bueno, ya veré.

Intercambios

Intercambios

Ayer acabé mi curso y antes de irnos intercambiamos teléfonos porque la semana que viene haremos una cena:

Nuala: Vale, te tengo. Te he puesto Miguel Fiscal para acordarme.

Miguel: Je, ya te vale. Pero yo me llamo Pablo. ¿eh?

Nuala: ...

(Que no haya aprendido el nombre de casi ninguna de las personas con las que he pasado 250 horas de mi vida, cuando sólo éramos unos 8 en clase y tomábamos café juntos todos los días, creo que dice mucho de mí.)

Nuala: ¿Y vosotros tenéis mi número?

J.:Sí, aquí te tengo: Nuala Gótica.

N: ¿Ein? ¿Gótica yo? ¡Yo no soy gótica!

(risas alrededor)

Profe: No, hombre no. Tenías que haber puesto Nuala Hardcore.

N: ¿Huh?¿quéeeeee?

Lo peor es que tras hacer un repaso mental de las cosas que me ha dicho bromeando en clase, es que creo que NO hablaba de música.

(Y para Burma, soy esa de la ilustración. No, si al final voy a tener que empezar a vestirme de rosa o algo...)

Galletas de la Muerte

Galletas de la Muerte

16 de noviembre de 2005: Tercer Aniversario del hundimiento del Prestige.

¿Cómo olvidarlo? No podemos ni debemos.

Pero sobre todo no deberíamos olvidar la parte positiva, lo mejor que tiene este país: Su gente.
Recordar el despliegue de solidaridad mostrado en todos los rincones de España, la empatía, los voluntarios. Vosotros: tú, tú y tú.

A todos ellos, otro año más, gracias.

(Ya he visto demasiados naufragios.)

Publicidad y otras psicopatías

Publicidad y otras psicopatías

La publicidad de esta blog, (por la que yo no recibo un duro, por cierto), y que es una de esas contraventajas de no pagar nada por esta bitácora, me da mucho que pensar. Se supone que es a medida, e intuyo que se basa en lo aquí escrito.

Hace un rato me decía que comprara una estrella. Pero es que ahora me dice:

Esquizofrenia: no compres drogas. Prodúcelas tú. Están en tu cerebro.

Depresión: Tratamiento para la depresión.

Tratamiento para trastornos del sueño.

Creo que Googlead intenta decirme algo. O bien que la enferma soy yo, o que los que me visiten y lean esto tienen que estarlo. Pues nada, les dejó el trankimazín a la entrada, a la derecha. Que no se diga. :D

 

Addenda: Y sigue ¿eh? Fobia social, Ansiedad, Tratamiento de la Ansiedad, Tratamiento de las Fobias. Pero lo mejor ha sido ahora: Llévate un Manolo a casa....

Bac, ¿seguro que tú no tienes nada que ver? :DDDD 

Guiris

Guiris

Acabo de verlo.

Me fumaba un pitillo y de veía bajar la cuesta a una pareja muy rubia.

Guiris. Son inconfundibles.

En mi barrio no hay guiris. Esto no es el centro. Pero estos dos en la cuarentena tenían pinta de holandeses o algo así. Se habrán perdido, me digo. Tenían toda la pinta de los que hacen el Camino. Ella con el bastón típico de caminar largas distancias. Él con un paraguas que servía para lo mismo. Los dos con mochilitas (demasiado vacías, debi notarlo. No llevaban la colchoneta y demás que llevan los pergrinos). ¿Turistas conciezudos de los que exploran todos los rincones de la ciudad? Y al llegar a los contenedores de la basura, entendí. Los abrieron todos y se pusieron a rebuscar. Nada. Después se fueron a otros un poco más abajo, y repitieron la operación. No sé si buscaban comida o algo aprovechable. Pero qué pena. Qué pena. Y qué mal está la cosa.

Cada vez hay más personas rebuscando en los contenedores de los barrios humildes.

El día en que me convertí en un artículo de coleccionista

El día en que me convertí en un artículo de coleccionista

Pues sí. Hace un mes que soy un artículo de coleccionista. Es una serie limitada de UNA sola estatuilla. Y no se vende. ;)

Una fiel reproducción de unos 35 centímetros. Con su estuche, y como complementos un bolso, una cámara digital, pistola y rifle. No le falta detalle. De hecho la caja trae hasta un etiqueta de Toys’r’us, con lo que me ha costado hacerles a entender a mis padres, que no salen de su asombro, que NO estoy de venta en grandes almacenes. También he tenido que explicarles que Ike, el que me la ha regalado NO tiene una fábrica de muñecas. Y que la lencería (incluido el liguero) se la ha inventado. Ahem. :D

¡¡¡¡Gracias Ike!!!!

Kiss

 

PS: jajajaj ¡se me olvidaba!  ¡Y también tengo un pitillo!

Tenía que contar que...

Tenía que contar que...

Hace dos meses fue mi cumpleaños.

Hace menos de un mes recibí el regalo más friki que me han hecho en mi vida.

Hace un mes, un día y unas horas que llegaba de Marbella.

Hace un mes, un día y unas cuantas horas más que me prometí que era la última vez que recorría 1200 kms en bus.

Hace un mes y cuatro días que tenía que escribir un post. Varios en realidad.

Hace un mes, cuatro días y tres horas un grupo de amigos se abrazaba en una estación de buses madrileña. Algunos era la primera vez que se veían, aunque todos sabían que no sería la última.

Hace un mes y cuatro días a esta hora me estaba tomando una caña en lavapies con otros amigos.

Hace un mes y tres días me despedía de ti.

Hace un mes y tres días volvía a abrazar a mi otra familia.

Hace un mes y dos días veía a más amigos que hacía un año que no veía.

Hace un mes y un día te llevaba flores y pasé un rato contigo por la mañana.

Hace un mes, un día y tres horas estaba en una iglesia. La misma que hace un año, un mes, un día y tres horas.

Hace dos años, dos meses, unas horas y un día entrábamos en un hospital.

Hace dos años, un mes, un día y dos horas y media que se fue, y el tiempo dejó de contar, aunque cada minuto cuente.

Hace dos años, once meses y diecinueve días que recuerdo exactamente donde estaba en demasiadas fechas.

Hace sólo un mes que volví y parece toda una vida.

Hace unos minutos pensaba que si el tiempo parece eterno es porque está lleno de otros momentos.

La noche de los muertos vivientes

La noche de los muertos vivientes

Con ocasión de la celebración de Halloween y los niños y los carmelos y eso, estaba pensando en esta bonita película donde los muertos se comen a los vivos o (lo que es peor) los muerden sólo y se hacen muertos vivientes.

Mi mamá me mima

Mommy dear lleva 18 horas sin ordenador por culpa de un virus y tiene mono.
Así que hace un momento la poetisa (sic) me ha dicho que me suicide, que tengo muchos motivos para hacerlo.
Y tiene razón.
Pero como casi todos tienen que ver con ella, casi que no le voy a dar esa satisfacción.

Amor de madre. Je.

Cutrelux

Cutrelux

En mi época universitaria reciclaba todo tipo de material, generalmente detritus urbanos, y los convertía en piezas de mobiliario chic y funcionales para nuestros siempre pobremente amueblados pisos estudiantiles. Al acabar el curso los dejábamos en el piso en cuestión, porque la idea era que fueran de usar y tirar. Así nació el cutrelux.

Años después, una parte de la decoración del piso que compartíamos A. y yo consistía en cutrelux también. A él le encantaban aquellos inventos míos, y yo hacía que colaborara (¿te gusta más así o así?) y le incluía en la firma: CAN - Carmen de Andrés. Así nació una firma.

Desde entonces no había vuelto a hacer uno. Hasta hace unos días.

Han sido muchas horas empleadas en maquinar qué hacer para cada uno, conseguir los materiales, averiguar cómo materializar la idea (aprovecho para darle las gracias por su paciencia y ayuda a Ike, que ha sido mi asesor técnico y de medios), quitarme la pintura incrustada debajo de las uñas, y grabar al mismo tiempo tropecientas horas de música. Así nacieron los regalos que veis en la postal.:

Una estrella que protege y alumbra siempre. Un iman de cocina que parece una galleta entre otras cosas porque está hecho con un molde de galletas. Porque nada es tan dulce como él.

Dos mares de dudas, parecidos pero no iguales sino complementarios, como ellas. Una es el mar; la otra, las dudas. En mi cabeza siempre están unidas la una a la otra. Tiernas.

Un hombre desgarrado por la pasión de una mujer, un corazón de Nanas que limpia hasta la suciedad más incrustada, una pregunta y un macho maker, remedio casero para combatir la soledad. Todos ellos para la misma persona: pasión, corazón, amor, soledad, laca de uñas, heridas en carne viva.Rojo, rojo, rojo. Rojo Burma.

Hubiera sido más fácil, rápido y barato comprarles un regalo decente. Pero quería que tuvieran algo único, como ellos. Y así, con unos chismes cutres, pero llenos de cariño, nació la magia.

Identidad

Identidad

El otro día tenía que ir a la universidad a hacer unas cosillas, y hace un tiempo que han puesto un sistema de control de acceso con tarjetas de banda magnética. Estaba buscando la tarjeta en el bolsillo de la camisa y tenía tres tarjetas de identificación, con lo cual pasé un ratito mirando a ver si acertaba cual era.

Es curioso cómo uno tiene diversos roles y por tanto identidades para diferentes personas. Es una especie de disgregación del ser o algo así.

Hala. Os pongo esa foto que refleja estupendamente las dificultades de identidad. (Ay y de identificación)

La maté porque era mía

Estoy colocando los papeles en la mesa. Como todos los días, quito los cuatro mandos a distancia de la tele, que todos los putos días despliegan sobre la mesa, aunque sólo usemos uno. Reprimo las ganas de tirarlos por la ventana y los dejo sobre una mesita auxiliar. Y entonces lo veo.
Un pedazo de plástico rojo.
¿Y esto?
Un tapón.
¿Un tapón de qué? Pienso. Y de repente se me cruza una idea por la cabeza. ¿Dónde la puse?

Busco.
No, no está.
Miro debajo de la mesa y el sofá.
No, tampoco.

Segunda idea cruza por mi cabeza.

Voy a la habitación de mi madre.
Nada más entrar la veo.
La cola.
Sin tapón.
La cola que compré hace un par de días para hacer unas cosas que tengo quen acabar hoy.
La cola que compré hace un par de días porque cada vez que compro pegamento de algún tipo,desaparece y aparece inservible porque a mi madre le cuesta mucho poner de nuevo el puto tapón.
Deja-vus cotidianos, que no por tan vistos dejan de ponerme furiosa.
Mil esquemas se me rompen porque no tengo cola ni tiempo para comprármela.
Reprimo las ganas de tirarla por la ventana.

Ser previsor y organizado cuando convives con la dejadez en persona, es simplemente un gasto de energía inútil. La odio. Me odio. Y tengo que recuperar mi vida YA.